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11.12.08

del lecho al hecho


esta mañana

al saltar la alarma

del despertador

antes que el filo del sol

me he tapado la cabeza

con el edredón de plumas de pollo

y luego me he tapado la nariz

con dos deditos

y luego he marcado

ese número

y les he dicho

que estaba muriéndome

de pulmonía

de sinusitis y de migraña

y que sufría un doloroso esguince

cardiovascular en el alma

y que

MUY A MI PESAR

no iba a poder ir a

ganarme la vida

allí con ellos.

luego he soltado mi nariz

y he sacado la cabeza de entre las plumas

y he sonreído antes de quedarme

dulcemente dormida

durante horas

y horas y horas

con la misma diligencia y probidad

que un feto

acurrucado en su lecho

sangriento.

3.10.08

Hoyaquiniano

EleÁ tiene 32 años y esta mañana ha decidido que a partir ahora va a vivir en el espacio que ocupa su sombra al despegarse de su piel para ir a estrellarse contra el suelo.

Ayer a las seis de la tarde tomaba café a los pies de 3 cactus gigantes que conforman su escueta colección botánica; probablemente, era una tarde idílica ya que corría la última brisa cálida del otoño, su agenda lucía completamente vacía, la luz parecía vapor de oro, y EmeGé se estaba encargando de pasar las páginas del periódico que él mismo había traído.

Después de leer la página 12 especularon acerca de lo rentable que sería aprender mandarín o cantonés ahora que china iba a conquistar el mundo por fin. En la 17 la Generalitat había montado un mercadillo de animales selváticos que habían sido abandonados al quebrar el safary donde eran exhibidos; EleÁ y EmeGé fantasearon con la posibilidad de tener su propia manada de lechwes en la terraza si ahorraban un poco ese mes. Entre la página 22 y la 24 Estados unidos decidió en su senado que no quería comprar los activos económicos tóxicos del resto de occidente; EmeGé se regocijó por el inesperado sentido de democracia que estaban demostrando con ese gesto pseudosuicida, y EleÁ que no entiende de democracia dijo que era porque ya estaban viejos para seguir jugando a los Super Héroes.

El resto de las páginas se esparcieron por el suelo con la brisa del otoño como las hojas caducas de cualquier haya en estos tiempos, y un dedo índice retó al cielo –Pues yo creo que los poderosos chuchurridos deben estar planeando vender muchas más armas a todos los rincones del mundo donde siembran guerras que les dan dinero, y también fabricarán enfermedades para que compremos sus medicinas especiales, y así recuperarán el dinero-. Luego una ceja izquierda retó al cielo también –Qué dices, ese dinero no existe, nunca existió ese es el problema, no hay nada que recuperar, solo sucumbir a la siguiente potencia-

Y después

silencio,

confusión...

Sueño.

Todo parecía un sueño al que no pertenecieron nunca personalmente, solo asistían a él y a veces él asistía a ellos.

Si a EleÁ le hubieran gustado los tatuajes esa misma noche se habría cosido a tinta un gran SOYHOYAQUÍ en la arteria coronaria. Pero como no le hacían ni fu ni fa, puso la tinta en un papel y en su alma, de tenerla, causo el mismo efecto eternizante.

Por eso al acabar la noche, EleÁ miró a su propia sombra y se hicieron inseparables por primera vez en sus vidas.


1.9.08

Manchester, 3 cojones.

Dos horas siete minutos. EleÁ serpentea por la cama enredando lo que fueran en principio edredón, sabana o almohada; Puta Farola no le deja dormir, esta noche está traviesa y atraviesa la pánfila cortina como la manteca de nevera rompe el Bimbo© blanco blando sin tostar.

Mas o menos.

Pih- Pí! Pih-Pí! Es un pájaro? Me estoy meando? NO, es un mensaje –quien coño será- EleÁ hace sus apuestas esquizoides, las neuronas de la derecha aciertan, las de la izquierda pierden y se van a dormir.

Es ACé que quiere que vaya a Manchester en ese mismo momento... ¿Avión, canoa, globo, trineo o skate? EleÁ está indecisa, pero no hay tiempo para nimiedades sibaritas, el sms reza con claridad que es muy importante que acuda enseguida porque están allí la mar de entusiasmados bebiendo birras y cotorreando sobre literatura, metafísica y sueños rotos. Pinta espléndido el plan, y aunque no sé qué implica el plural del verbo “estar” que ha elegido en este caso, me importa 3 cojones, lo cierto es que me encantaría poder obedecer y desaparecer en Manchester con usted y beber y distraer- me/te y abstraer lo que puedo creer, y obtener el placer de poder entender por qué. Por qué?

Por qué no estoy allí?

27.8.08

Que hasta soñaba que no lo era

Fred era tan soñador
que hasta soñaba que
no
podían ser sueños
los sueños que en verdad soñaba...
por eso inventó la voluntad de poder.

- Buen intento
pero no cuela...
Fred.

Se puede no soñar?
o si prefieres llamarlo así,
se puede no ser presa de
la Voluntad
presunta
intrusa
intrínseca?

A veces
parece que si
pero

siempre llega
el hambre
o la sed
o la intriga
o el dolor
y de repente quieres
algo
y vives.

No, Fred? -

Se aconseja acompañar la actividad mental con A little drop of poisson


13.7.08

-alimentate y sal de mi cabeza- dijo

Un francés con perilla me ha dicho que te ha visto muy delgado atendiendo a tus clientes en el blanco hall con la mejor de tus sonrisas existencialistas. ¿Los llamas clientes, pacientes o victimas? Siempre me lo he preguntado... el límite entre estos 3 términos es tan burocrático y depende de tantos factores a veces, que nunca lo tengo claro.

La última vez que nos vimos, yo iba disfrazada de budista con botas de cowboy y tú de estrella estrellada del rock&roll postmoderno, estabas flaco, te lo dije, sonreíste y no quisiste responder... Es que no comes bien? No duermes acaso? No escribes ya? No follas? No cantas? No ríes? Según yo, las tres primeras acciones debieran haberte engordado, mientras que las tres últimas te habrían puesto fuerte. No me atrevo a espiarte, puedes estar tranquilo, no me he atrevido nunca, tal vez lo sepas, pero cada día que pasa me sorprende más el hecho de que viviendo juntos no nos hayamos cruzado casualmente por los pasillos ni una sola vez en lo que va de año... es bastante extraordinario, no te parece?

Empiezo a sospechar que tal vez ya no existes, que a lo mejor nunca fuiste real y yo sola me lo he inventado todo, sería eso posible? Sería posible y triste, para variar.

Hazme un favor, aliméntate como es debido y sal de mi imaginación para siempre... sal de mi cabeza y colócate justo delante de mis ojos, ok?



19.4.08

Cables, teclas, chips, y widescreen.

Resucitan mi ánimo baldío-noctámbulo sus lucecitas azules antisépticas y ese murmullo inconstante-metálico que es como su respirar, o su corazón, o su digestión, o me da igual qué, pero alguna parte de su organismo imaginario que tanta falta me hace inventar.

Mil veces y una más, han hablado los poetas sin saberlo del delicado resplandor áureo-azulado que rutila su pantalla, pensando que tal añil solo podía vivir en el iris cristalino de sus musas más selectas; e igual que todos ellos hicieron a lo largo de tantos siglos de civilización orientoccidental, decido obnubilarme con su tornasolado resplandor de 17 pulgadas widescreen e intento soñar algo...

Apenas resulta, pero me retuerzo entre las sábanas, demasiado limpias, demasiado nuevas, demasiado entretenida entre los pliegues, forzando un sueño que comienza en las arrugas rojas del horizonte de Karson City, en algún lugar entre Despierta e Insomne, Arizona -ciudades ambas muy similares, pero el sol duele mucho más en una que en la otra, una existe para soñar y la otra para dormir-.