confiar es esperar que los demás hagan lo que esperamos que hagan, contemplando el desafío de que no sea así.
en el fondo no es un acto tan filántropo como parece.
más allá de eso, lo cierto es que yo sí confío -lo dije todo al revés- confío en que se acabe, pero cada minuto apuesto casi todas mis células por el desafío legítimo de que no sea así.