Para Mo, el nuevo fantasmita de las letras
esa amiga inconocida descolgada de la nada
que desgrava retenciones por impuestos del gobierno
que regenta los fandangos de las teclas del teclado
somormujos colirojos migradores trashumantes
voladores por el wifi
de los vientos del Estrecho
que peinaron nuestros pelos
y empujaron nuestras bicis
y tiraron los jarrones y las almendras por el suelo
cada una de las veces que quisimos ser consuelo
de los días caramelos que pringaban nuestro pecho
en el lecho aljarafeño al que nunca volveremos
con los mismos ojos ni con distintos sueños